OPINIÓN
Más salud en la Costa

POR Carlos Intriago Solórzano
carlosintriago.medic@hotmail.com
La inestabilidad climática afecta cada vez más la salud de la población, la misma que pese a reconocer la labor del Ministerio de Salud Pública MSP, clama por más salud.
Efectivamente, el Ministerio de Salud Pública ha informado que en el transcurso del mes de Febrero, ha desplazado 340 profesionales a fin de dar apoyo a las Unidades Operativas y Brigadas Médicas de Salud, en las provincias afectadas, realizando 20.000 consultas médicas en lo que va del mes de febrero (El 30% corresponden a la atención de población albergada). Las patologías predominantes se relacionan con: infecciones respiratorias, enfermedades diarreicas, de la piel, problemas emocionales. No se presenta ningún tipo de brote epidémico en las zonas afectadas.
También, ha señalado que la atención de las 14 Unidades Móviles se mantiene como apoyo a la atención ambulatoria en los lugares de mayor afectación, reflejando el trabajo conjunto y solidario de las diferentes provincias.
El MSP dice que distribuyó 38.360 toldos impregnados con piretroides para evitar la picadura de mosquitos y 1.230 unds. Suero Antiofídico en las provincias de Santa Elena, Esmeraldas, Manabí, Los Ríos, Guayas y El Oro.
Las dudas son inevitables ¿Son suficientes los médicos desplazados?, ¿hay la misma prioridad para la Costa que la Sierra? ¿Por qué en algunas provincias se entregan más ambulacias y en otras menos, etc? (más…)
Un teatro para Portoviejo surge de una necesidad muy peculiar, pues resulta que en esta ciudad no hay un solo teatro. Entendiéndose como teatro aquel espacio construido que puede resolver la actividad propia de una obra de teatro clásica, la ejecución de una sinfonía de Bethoven, una ópera de Verdi, un drama musical de Broadway, un arreglo para danza de Nureyev, y otras formas musicales, corales etc. Cada vez que se necesita exponer este tipo de espectáculos en nuestra ciudad, incurrimos en la improvisación con la resultante de una pobre presentación y consecuente recepción por parte del auditorio.
Portoviejo…
El recorrido hacia el sur fue de Caráquez a Charapotó, Jipijapa, Paján y Daule. En Jipijapa encontró gran cantidad de oro y la calificaron como “el pueblo de oro”. De allí pasaron a Chonana y siguieron al oriente, descubrieron el río Daule y por él siguieron hasta Guayaquil. Esta expedición dejó asolada la provincia, por los robos y matanzas que hicieron. Alvarado decidió penetrar en la selva, para subir a la conquista del Reino de Quitus, pero antes de eso, en Paján, ordenó matar al cacique de Manta, Lligua Tohallí, a quien tenía prisionero. El 12 de marzo de 1535, Almagro ordenó a Francisco Pacheco fundar la ciudad de la Villa Nueva de San Gregorio de Portoviejo. El primordial objetivo era pacificar la provincia y tener un puerto seguro desde Manta, para proveerse de alimentos, agua, leña y transportar las riquezas quiteñas hacia España. La otra razón de haber fundado Portoviejo tuvo fines militares, en prevención de futuras incursiones de conquistadores europeos, y, sobre todo, para repeler las frecuentes y temibles invasiones de los piratas y bucaneros de mar. En 1541 fue incendiada la ciudad, por el levantamiento de las tribus Pichota y Ríochico. Con ayuda y protección del cacique Picoazá se fundó la ciudad seis leguas al interior. En 1598 una terrible peste asotó la comarca: de ellos quedaron con vida muy pocos españoles e indios, quienes huyeron a la selva, originando la comunidad de los Yungas Mangaches.
Las dificultades económicas llevaron a tres mujeres, de la interminable lista de perjudicados, a acudir ante Segundo Pablo Acosta Núñez, acusado de estafa, extorsión y usura, para pedir algún dinero prestado dando como garantía bienes muebles los que hoy están en peligro de no ser recuperados por sus legítimos propietarios, aun cuando la deuda ya ha sido cancelada por las perjudicadas.
Hermes Bello Zambrano 
Las constantes precipitaciones han puesto en las primeras planas el tema de las inundaciones en las ciudades manabitas. El tema hay que tratarlo sin que parezca que lloverá sobre mojado.