OPINIÓN
Males de la democracia

POR Juan Ramón Cevallos Viteri
Podemos sostener que la democracia es un buen sistema de gobierno porque permite el ejercicio de los derechos con libertad, porque un sistema de gobierno que garantice la vida y el patrimonio de las personas es un buen sistema para el desarrollo de las iniciativas y libertades manteniendo la dignidad en el desarrollo económico y social a satisfacción de la ciudadanía, lo que implica un desarrollo político avanzado donde el mayor aporte para su ejercicio estriba en el desenvolvimiento intelectual y cultural de las personas.
En nuestros países nos enorgullecemos de vivir en régimen democrático. Está bien que nos sintamos así, pero de ahí, o decir que vivimos en democracia hay una distancia que estudiada la realidad deja mucho que pensar que así sea. Una cosa es vivir en democracia y otra distinta es vivir la democracia.
Nuestros políticos están conscientes de esta realidad, lo grave está cuando teniendo la oportunidad de trabajar para alcanzar la plena democracia no lo hacen y hasta pareciese que se aprovechan de sus falencias y dejan que descienda para mantener sus hegemonías que les permiten apoderarse del gobierno, de las instituciones, de los partidos y movimientos políticos, burlando las justas aspiraciones ciudadanas porque el sistema colapsa y permite la coima, la concusión y en general la corrupción que hace tambalear las estructuras democráticas alcanzadas con sangre y sacrificio del pueblo. Ante esta real situación es preocupante para unos el ver que la crisis va de mal en peor, y para otros, los radicales, hay que tomar medidas de hecho para terminar de un solo tajo con el estado corrupto, con la inmoralidad galopante de la que no se escapa ni la Iglesia. Si nos guiamos por la sana lógica y el sentido común, concluimos que sí la democracia es el gobierno de las mayorías, y si éstas están corruptas, el resultado por lógica, es el triunfo de los corruptos, por tanto, antes de que sea demasiado tarde es preferible que los buenos que son pocos, se unan y adopten una medida de hecho para hacer lo que se debe hacer con miras al bien común hasta superar la crisis. (más…)



El pueblo del Ecuador entregó a la Asamblea Constituyente un mandato popular que no se cumple en su totalidad: elaborar una nueva Constitución y transformar el marco institucional del Estado. Mientras que la ciudadanía se encuentra desesperanzada porque aún no observa avances de lo que será la nueva Carta Magna que regirá al Ecuador.
En la Iglesia San Francisco de Quito, lugar donde se encuentra la Facultad de Teología y Filosofía de la Universidad Católica de Cuenca, se llevó a cabo una larga conversación con el Dr. Vinicio Obando Portilla donde trataron diferentes temas ligados a la educación.
