El Autonomista.com

Mayo 13, 2007

Clasificado bajo: Portada, Edición 218 — El Autonomista @ 7:48 pm

Momentos con mamá

Clasificado bajo: Opinión, Edición 218 — El Autonomista @ 7:47 pm


POR Karla Intriago Zambrano
kainza84@yahoo.com

El segundo domingo de mayo tiene para nosotros un pensamiento especial y nos reconfortamos en la figura y esencia de nuestras madres. Mentalmente revisamos cada momento que hemos compartido su calidez, respeto, abnegación, etcétera.

Hasta podríamos decir, que pensando en mamá, experimentamos de nuevo el dulce y atento regazo materno que veló noche tras noche, sentimos el noble placer de la caricia cariñosa que nos despidió el primer día de escuela, nos regocijamos por haber compartido la sana dicha quinceañera, sentimos la dulzura de sus labios que nos besaban al irnos a dormir o al despertarnos del serenísimo sueño.

También, fue nuestra educadora que con justa disciplina, encauzó la vitalidad de nuestra juventud, aunque a veces provocó nuestra sorpresa y sus frases fueron sentenciosas. Nuestra amiga Nany León, difundió en su blog algunas frases típicas de nuestra sacrificadas mamacitas, las que a continuación enlisto, sin antes señalar que cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia:

“Les Entra por un oído y les sale por el otro; todo lo que me he sacrificado por ustedes y miren cómo le pagan a uno; usted no se manda solo, cuando trabaje y se mantenga, hablamos; mientras usted viva en esta casa, se hace lo que yo diga; ¡Ustedes me van a volver loca!; esa amistad no me gusta; para que le hagan un favor a uno hay que arrodillarse, en cambio viene cualquiera de la calle y salen corriendo; usted qué cree ¿que esto es un hotel?; para qué me preguntan si van a hacer lo contrario; no les habremos dado lujo ni riqueza, pero les dejamos el estudio; cuando tengan hijos se van a acordar de mí; vaya pregúntele primero a su papá, a ver él qué dice; qué van a hacer el día que me muera, quién les va a hacer todo…; ¡Ah! usted verá, para qué no me hizo caso; el día que me convierta en un estorbo y en una carga para ustedes van y me tiran a un asilo de ancianos; creen que porque ya dan algo en la casa pueden tratarlo mal a uno; una cosa es libertad y otra libertinaje; hasta la una, ni un minuto más; ¿a qué hora va a llegar?; por qué no me contesta el celular; ¿eso es lo que le enseñan en el colegio?; porque yo soy su mamá ¡y punto!; no me levante la voz que no soy sorda; no sé que van a hacer cuando yo les falte; dejan todo por ahí tirado…Claro, como yo soy la sirvienta de esta casa; cuando tengan hijos van a saber lo que es una madre; uno trabaja como una mula, y ni siquiera se lo agradecen; Dios mío dame paciencia, etc…”

Son palabras, que con el tiempo y la perspectiva se vuelven anecdóticas, y apenas nos causan una rápida sonrisa. Palabras que quizás tuvieron que aparecer para humanizar la divinidad del ser que nos dio la vida y volver a poner los pies en la tierra porque ella es para nosotros un ser supremo, que nos da cuanto necesitamos en esta azul esfera terrenal, pero no…por noble que sea su función, ellas no eran sino el polvo con que el Creador multiplica su amor.

Pero nuestro pequeñito corazón humano se quiere agigantar, para sentir más y más amor por nuestras madres, que con salud y alegría desbordó atenciones y cuidados, que con enfermedad y tristeza nos heredó piedad.

Y los momentos de mamá, nos invaden los sentimientos, para unos, aquellos que la tienen en el cielo, de sublime añoranza y con fe que Dios le ha colmado de paz celestial; para otros, quienes la tenemos con vida, el deseo de volver a ser uno solo, como fue al principio, en la más santa intimidad…o escucharle solícitamente, tal cual hicimos cuando nos enseñó a rezar…o en un filial arrebato, acercarnos, abrazarla firme, besarle su resplandeciente mejilla y decirle : ¡Feliz día mamá, viejita querida!

Que este artículo sea también mi saludo fraterno a todas las madres, migrantes, enfermas, encarceladas…que también ellas sientan hoy que vivirán momentos de ser mamá. ¡Gracias!

Alfaro y el laicismo

Clasificado bajo: Director, Opinión, Edición 218 — El Autonomista @ 7:46 pm


POR Carlos Intriago Macías

Ecuador vive un cambio de época, los orígenes de este fenómeno los encontramos en las corrientes ideológicas que impulsó Don Eloy con el propósito de convertir algún día a esta patria en un Estado progresista, secular y democrático.
Laico (del griego ëáúãüò, laikós - alguien del pueblo de la raíz ëáüò, laós pueblo), concepto escolástico, que según nos señala la historia no debe ser dividido, sino entendido con la dinámica de los tiempos, que lo enriqueció con la solidez del medioevo, la iluminación de la ilustración, la fuerza de las revoluciones europeas, el misticismo estadounidense, la honestidad intelectual liberal, el ecumenismo del Vaticano II y la inmensidad de la era del conocimiento.
La honestidad intelectual liberal del anticuado, disperso y confundido Ecuador del siglo XIX, no fue por sí rupturista, violento y anticlerical, menos etnocentrista y clasista, pero puede parecerlo, no porque su convicción le obligó intentar la construcción de un nuevo Ecuador, sino porque el clero monopolista del saber y los latifundistas del oligopolio absoluto, reaccionaron al ver que sus privilegios e intereses corrían el riesgo de perderse.
La honestidad intelectual liberal, se hizo praxis extraordinaria en la persona común, don José Eloy Alfaro Delgado. Pensamiento y acción se conjugaron en el Alfarismo Liberal, aquel que estaba decidido a convertir al Ecuador en una prestigiosa República moderna, unida y decidida. En una Patria que sea para todos los ecuatorianos. Una Tierra de salud, progreso e inteligencia.
Ante la excomunión, el desprestigio, el odio y la violencia, la política y la guerra civil, obligaron al radicalismo a muchos liberales. No les dejaron alternativa, el campo de combate sería la fragua no sólo para conquistar la modernidad, la justicia y la libertad, sino el propio honor, el derecho a la vida y a pensar.
Ante el testimonio de la historia, se descarta que el laicismo ecuatoriano nació ateo, marxista y anticlerical. Decir que el laicismo es ateo es como afirmar que el patriotismo nació antipatriótico o que podemos renovar el catolicismo latinoamericano, imponiendo misas en latín.
Otros testimonios de la historia son que el laicismo ecuatoriano tuvo influencia del marxismo, cuando éste toma forma en el Ecuador, después de la Revolución Conchista y no guarda relación con ésta; y que si bien es cierto, la religión no fue impuesta por el Estado, éste se alió con la religión, aprovechando su influencia sedante de las masas populares.
El Alfarismo Liberal es sinónimo de laicismo ecuatoriano, que como cualquier laicismo, busca abrazar la libertad de credo y de conciencia, con un sentido de respeto en un nivel superior.
A principio del siglo XXI, algunas cosas han cambiado desde fines del siglo XIX. Ecuador es un estado laico y democrático, podemos tratar sobre laicismo sin que un obispo “Schumacher” nos haga caza, no quemarán los ejemplares de El Autonomista en una pila, ni destruirán la imprenta, símbolo de la libertad del pensamiento. Otras no han cambiado, como la construcción y reparación de iglesias con dineros municipales, aulas en recintos religiosos por parte de entes provinciales, la jerarquía episcopal sigue siendo un actor político y muchos alcaldes y autoridades tratan de convertir en un confesionario a sus despachos y en un altar al salón de la ciudad. No ha faltado algún candidato a la presidencia, que haya convertido en romería a sus concentraciones políticas.

El Alfarismo Liberal, pese a que pudo serlo, se negó a ser un secularismo salvaje. En el ejercicio gubernamental no tuvo dogmas. No sólo respetó a la iglesia tradicional, sino que permitió la libertad de culto, porque así se multiplicaban los valores humanos, se fortalecía la igualdad desde la diversidad y el pueblo encontraba la fortaleza frente a los avatares de la reforma interna y la amenaza militar externa.

Alfaro y los suyos, con la honestidad intelectual liberal que los caracterizaba, profundizó en el concepto y los contenidos del laicismo, y los aplicó en la construcción de la democracia y la educación popular. Eloy Alfaro aún siendo Gran Maestro, no impuso a nadie la condición de adherirse a la masonería. Para él, laicismo significaba respeto al otro y a todos, su gobierno fue como una tenida blanca en la pluralidad de la ciudadanía, que después de él, hizo por él y con él, la lucha contra la imposición de cualquier tiranía, venga ésta del poder económico, del poder político, del poder religioso, por eso no sólo estará presente con un mural y dos monumentos en la próxima Asamblea Constituyente, sino por su vida, pensamiento y obra que probó la necesidad de evitar que el manejo de la sociedad, a través del Estado, quedara sumido bajo arbitrio religioso o fundamentalista.

Sin embargo, como ya se dijo, entre nosotros están políticos-religiosos y religiosos-políticos, que atraídos por la riqueza, la influencia y el poder, creen también poseer la verdad e imponerla a la sociedad, misma que siendo privada del conocimiento y la información queda sometida. Bien ha dicho la voz de la fraternidad, igualdad y libertad: ‘Hemos sostenido que no puede haber igualdad cuando unos pocos lo tienen todo y tantos no tienen nada. Pensamos que no puede haber fraternidad cuando la explotación del hombre por el hombre es la característica de un régimen o de un sistema. Porque la libertad abstracta debe dar paso a la libertad concreta. Por eso hemos luchado…”

Verdades y desafíos para un laico de hoy, que unido a millones de hombres y mujeres ecuatorianos, avanzarán hacia nuestra autonomía nacional, libertad de pensamiento y el respeto a la opinión ajena, tolerancia política y religiosa, metas que pueden alcanzarse si probamos en los hechos, nuestro deseo, voluntad y convicción.

MANTA Y CIUDAD ALFARO

Clasificado bajo: Editorial, Edición 218 — El Autonomista @ 7:45 pm

Hay una confusión en cierto sector de la ciudadanía, sobre lo que se denomina, la Ciudad de Alfaro o la Ciudad Alfaro.

En todo caso, es un asunto que tienen que ver con el desarrollo de Manabí y su inmediato futuro. También con la Asamblea Nacional Constituyente, que se reunirá en Montecristi, el próximo mes de Octubre. Y desde luego, también con el proceso de la Autonomía provincial que se viene gestando en Manabí, en la última década.

El caso es que Manta se está convirtiendo, paso a paso, en el puerto de mayor proyección, nacional e internacional del Pacífico Sur. Mérito que se lo ha ganado por la confluencia de varios factores naturales, económicos, sociales, geopolíticos, geoestratégicos y por las nuevas realidades que se imponen en nuestro continente, a la altura del siglo XXI.

Y esta realidad de Manta se proyecta con el desarrollo para todo Manabí. Desde Manta surge la gran corriente que impulsa el progreso de toda la provincia-región que es Manabí.

Y esto lo decimos, porque es un hecho evidente, sin pretender menoscabar a ningún lugar o cantón de Manabí.
Lo cierto es que el proyecto o perspectiva de la Ciudad Alfaro, se acerca a convertirse en realidad, con el paso del tiempo. Esto quiere decir, que más temprano que tarde, el desarrollo de Manabí gestará una mega-ciudad, que será la capital del Manabí del siglo XXI; del Manabí Autónomo. Fue lo que señaló la visión futurista de don Alfredo Enríquez Fuentes, un manabita de corazón que ejerció importantes funciones en nuestra provincia.

Los cantones de Manabí central, reunidos en un gran proyecto de integración y complementación, formarán la CIUDAD ALFARO. Portoviejo, Montecristi, Manta, Santa Ana, Jaramijó y 24 de Mayo, con más de un millón de habitantes, ocupando una extensa área geográfica y productiva que se extenderá del mar a la montaña, harán esta metrópoli, que lleva el nombre del mayor ecuatoriano de todos los tiempos, y que será la capital del MANABÍ AUTÓNOMO.

Es el gran proyecto que ya se está gestando y que viene de las entrañas de nuestra propia historia.

Simultáneamente, se está construyendo en Montecristi un complejo arquitectónico y tecnológico para albergar a la próxima Asamblea Constituyente, que también se lo ha bautizado como Ciudad de Alfaro. Allí estará, después de dicha Asamblea, la Sede permanente del poder legislativo, cuando se cumpla lo que dispondrá la nueva Constitución de la República sobre el nuevo modelo de administración descentralizada del Ecuador, al ponerse en marcha las autonomías.

Luminoso futuro que tendrá Manabí, cuando se conviertan en realidad estos proyectos de CIUDAD ALFARO, la nueva capital del Manabí del siglo XXI.

De la libertad de expresión y sus parcelas

Clasificado bajo: Opinión, Edición 218 — El Autonomista @ 7:44 pm


POR Alfredo Castillo Bujase
bujase@uio.satnet.net

La libertad de expresión ha sido y es una meta de la especie humana que permanecerá abriendo caminos para superar obstáculos a su dimensión y necesidad.

Durante el siglo XIX, se convirtió en patrimonio empresarial y, con esa óptica, modificó su nombre, “Libertad de Prensa”, se dijo. Desde entonces, este sería el ritual de una libertad de empresa que se arrogó aquel atributo de manera absoluta.

Con las empresas de comunicación de masas, la libertad de expresión se redujo a la libertad de empresa y, a partir de ésta, se la invoca al margen de sus vínculos de interés real.

La libertad de expresión es un imperativo del movimiento social. Así sucedió en revoluciones y expresiones electorales, también en protestas y en todas las formas de resistencia colectiva a la dominación.

El que los medios de comunicación estén vinculados o subordinados al poder es una característica de la democracia. En las condiciones del subdesarrollo y de algunos Estados latinoamericanos, los mass-media son parte de sistemas que han enajenado sus aparatos administrativos.

A un medio de comunicación colectiva lo define el interés al que responde y su relación de propiedad independientemente del ámbito y el tamaño en que se expresa.

La libertad de expresión podría no tener límite individual, aunque ejercida a través de un medio debe principalizar el interés colectivo. Un medio de comunicación que hace uso de frecuencias de propiedad estatal debe responder a ese mandato.

El destino de esas frecuencias estaría sujeto a la voluntad social que, de igual manera que revoca el mandato de un mandatario bajo ciertas condiciones, podría suspender también dichas concesiones. En ambos casos, resolvería la colectividad.

Estas concesiones deberían establecer periodicidad para la evaluación colectiva y límite en el tiempo para su mantenimiento. La concesión difiere de la propiedad, por ello en su denominación son, se supone, medios de un interés colectivo y no disponen de libertad de conspiración.

En Ecuador, un sector de medios que participaron en los golpes de Estado lo hicieron abiertamente, disfrazando su carácter. Convirtieron al medio en picota para ejercer una práctica lo más ajena a la libertad de expresión. Casi un acto de terror en un sótano ensombrecido y sordo.

Para colmo, algunas empresas de un sector de la comunicación son, y otras fueron, objeto de propiedad de la banca. Allí no cupo la crítica al sistema, menos aún la condena al poder que mantuvo al país en la reproducción del subdesarrollo.

Un sector de medios ha sido parte de una estructura de poder en la que se ha enajenado al Estado ecuatoriano. La dominación a la que ha pertenecido este sector ha encendido una hoguera en la que se incinera toda crítica al espectro ideológico y de interés que lo constituye.

Una especie de chatarra de “ideas” fue cómplice del ‘Estado ausente’, que la desregulación y la irresponsabilidad política impusieron. El libertinaje del quehacer de capitales externos llegó al extremo. Se permitió que impere una tecnocracia destinada a ser objeto de veneración. El culto al FMI y BM en el discurso de la comunicación fue su más eficiente representante.

La libertad de expresión un día dejará de ser patrimonio mercantil, será riqueza y atmósfera de la colectividad.

La recuperación de la soberanía de un Estado requiere de medios de comunicación estatales y privados dispuestos a contribuir en ello.

La libertad de expresión es una necesidad que no ha de ser estatizada ni privatizada. Habrá que reconocerla como al ser humano, que ya no puede ser objeto de apropiación.

El Congreso y su demagogia comprometen el futuro del IESS

Clasificado bajo: Opinión, Edición 218 — El Autonomista @ 7:43 pm


POR Guillermo Navarro Jiménez

La reciente experiencia de América Latina en el campo de las privatizaciones, demuestran, irrefutablemente, que el principal método para posibilitar la privatización de las empresas o servicios públicos, como la Seguridad Social solidaria, pasa por volverlas financieramente inviables. Para ello se aplican varios procedimientos: restar recursos indispensables para el cumplimiento cabal de sus actividades, como lo ejemplifica la constante y creciente deuda que el Estado mantiene con la Seguridad Social; dificultar el acceso a los recursos como lo hicieron con PETROECUADOR, al determinar que los recursos le serán asignados bajo el control y decisión del Ministerio de Finanzas; retardar la entrega de los recursos, lo que destroza los flujos de caja previstos y todo proceso de acción planificada; reducir las asignaciones de inversión aprobadas inicialmente, o, simplemente no asignarlas, entre otras medidas.

A ellas, específicamente en el caso de la Seguridad Social, se agregan: la elevación de las pensiones en forma tal que sobrepasan los valores establecidos en los cálculos actuariales, que establecen los límites para que la Seguridad Social pueda cumplir con su papel en el futuro; ampliación de la cobertura crediticia hacia sectores que no tienen capacidad de repago de sus deudas por lo que terminan por aumentar la cartera vencida de la Seguridad Social, con lo que le crean problemas financieros adicionales; y ; el establecimiento de tasas de interés que no permiten la auto sostenibilidad de los programas emprendidos. En suma, una serie de medidas que a futuro terminan por invalidar el futuro de la Seguridad Social solidaria, con lo que, conciente o inconcientemente, apoyan a crear las condiciones apetecidas por los privatizadores.

La actual discusión que transcurre en el Congreso Nacional, la desmesura demagógica se alinea con las prácticas que termina por afectar a la Seguridad Social, con lo que los ofrecimientos de los señores Diputados, si bien pueden favorecer puntualmente a determinados afiliados, terminarán por afectar al Sistema de Seguridad Solidario en su conjunto. La demagogia los obnubila a grado tal que sólo miran las ramas y no los árboles. Lo secundario y no lo principal. Lo coyuntural y no lo trascendente.

Demagogia que, por cierto, está también cargada de mentiras ocultas, como lo demuestra la evidente contradicción que genera la propuesta ampliación de los créditos quirografarios a los “pensionistas por invalidez y beneficiarios de montepío” y la simultánea exigencia que se les plantea de “garantías bancarias o pólizas de seguro irrevocables, incondicionales y de cobro inmediato”, a las cuales, sin lugar a dudas, no tienen ni tendrán acceso los supuestos beneficiarios antes mencionados, si recordamos las exigencias que imponen las empresas de seguros y los bancos para otorgar dichas garantías.

Pero si lo antes mencionado es ya una muestra fehaciente de la demagogia que campea en el actual Congreso Nacional y que terminará pro afectar a futuro a la Seguridad Social solidaria, lo es más la “lucha” desatada por reducir la tasa de interés planteada inicialmente, a la menor expresión posible. Que tales planteamientos procedan de los sectores privatizadores del Partido Social Cristiano o de Sociedad Patriótica- en los objetivos de generar problemas financieros a la Seguridad Social se explica, pero no así que lo hagan compañeros cuya lucha en su defensa ha sido una constante. Su posición, de insistir en ella, digan lo que digan en contrario, les ubicará en el mismo campo de los privatizadores.

Así planteado el problema, es necesario que las fuerzas de izquierda y progresistas que siempre han defendido la Seguridad Social para que no sea privatizada, que se han manifestado beligerantes contra los intentos de crear fondos de pensiones privadas -otro método para avanzar en la privatización de la Seguridad Social solidaria-, reflexionen y modifiquen su posición. Asuman con seriedad y plena conciencia que no es posible ser parte de quienes comprometen concientemente el futuro del IESS.

Necesitamos más Correa

Clasificado bajo: Opinión, Edición 218 — El Autonomista @ 7:42 pm


POR Juan Ramón Cevallos Viteri

A medida que pasan los días se hace más notoria la gravedad de la crisis ético-moral que sufre la nación ecuatoriana, mientras el presidente Rafael Correa ahonda el análisis de la crisis que vive el país, más se conoce y comprende las causas por la que el Ecuador padece tantos problemas que al tratar de solucionarlos se encuentra el presidente Correa con la tenaz oposición de los grupos económicos enquistados en el poder y fuera de él, resistiendo dejar las canonjías de los espacios tomados audazmente con el respaldo de la corrupción de todo nivel.

El presidente Rafael Correa por su sólida formación académica, por la firme convicción de sus principios, por su juventud, por su patriotismo, por su entereza se mantiene activo en la lucha por alcanzar el cambio que ansía con vehemencia el pueblo, mientras esto sucede por una orilla, por la otra, los corruptos se agrupan en diferentes sectores para lanzar sus dardos contra las fuerzas de la revolución ciudadana que avanza, lenta pero segura contra la obstinada resistencia de las mafias que se aferran a las instituciones de este país.

Por esto urge que salgan nuevos Correa para fortalecer los diferentes frentes de lucha contra la corrupción endemoniada que se defiende con patas y manos para no perder sus prebendas ilícitamente tomadas y que, a medida que la lucha crece se necesita más Correa, no solamente para eliminar la basura burocrática, sino para tomar las riendas de las instituciones y mantenerlas con el nuevo espíritu de llevar adelante los proyectos de cambio, y para ello, hay que saber escoger y aceptar el la elección de las autoridades, de los funcionarios, de los magistrados, de los representantes, para no caer en los mismos errores de ayer y no se diga más tarde que el remedio fue peor que la enfermedad.

Hay que buscar los nuevos Correa que sí los hay en todas las áreas del saber. Hay que motivar a los correctos ciudadanos y profesionales que permanecen alejados del accionar político, hastiados de la politiquería de “vivos y giles” organizados para pretender perpetuarse en el poder, y como ahora comienzan a sentir la fuerza moralizadora que la impulsa el pueblo por décadas agraviado, los audaces y cínicos se acogen a minucias para llevar el agua a su molino, tratando de confundir, tergiversar y argumentar con argucias, entorpeciendo el proceso de cambio.

Al pueblo se lo ha mantenido alejado de la verdad de lo acontecido en los gobiernos anteriores, y ahora que abre los ojos, cree en lo que ve y conoce como el mejor recurso de Correa para gobernar con el pueblo conociendo la realidad que brinda la oportunidad de experimentar el cambio con el aporte de todos los nuevos correa que seguirán surgiendo sin aflojar la posta para vivir el nuevo Ecuador que todos soñamos.

Si en este trance sufriéramos un revés sería fatal para la democracia porque el enorme vacío que se produciría en la convicción del pueblo, sería difícil de llenar después de haber pasado por largas esperas entre desfases, caídas y levantadas, por esto tenemos que aprender a disciplinarnos, sacando energías positivas para no volver a caer en el abismo del pasado, que si resbalamos nos levantamos y sigamos manteniendo el optimismo en un mañana mejor, y si permanecemos con esto, ya podemos decir que ha comenzado a operar el proceso de transformación , porque un cambio de aptitud, de mentalidad, es bastante para dar los pasos siguientes para la transformación que persigue con vehemencia la revolución ciudadana y podremos gritar: “¡ la patria ya es de todos!”

La información oficializada…

Clasificado bajo: Opinión, Edición 218 — El Autonomista @ 7:41 pm


POR Marco Arteaga Calderón
artecal185@yahoo.com

Sabemos por demás que existe, en la práctica, dificultad en ser objetivo. Pero objetividad es, desde una perspectiva seria, lo que buscamos y pretendemos cuando hacemos información. ¿Qué tanto obstáculo hay, sin embargo, para lograrlo? ¿Por qué, casi siempre, la querencia queda en pretensión, y la realidad apenas alcanza a ser reflejada? De hecho el sesgo o bloqueo o tergiversación proviene en principio porque toda realidad avistada y observada, antes que nada, sufre el tamiz de la interpretación. Una especie de traducción que puede ser sensorial, literal o por connotaciones textuales. Además, y esto no hay como marginarlo, toda interpretación está en función de una concepción del mundo, o sea de una forma de aprehender, de comprender y de aceptar las cosas percibidas para, de acuerdo a la necesidad de expresar o proyectar un evento, promover justificando un dato informativo. Por cierto que el proceso de la información es complejo, teniendo en cuenta que la cantidad de filtros que atraviesa tiene que ver con codificaciones y decodificaciones directa, indirectas, de entorno y no siempre lineales.

¿Qué decir, entonces, cuando un informador, supuestamente preparado para trasmitir datos noticiosos, voluntaria y conscientemente, aplica en los distintos momentos del proceso informativo cedazos propios y hasta con diferentes dimensiones de los agujeros para realizar la criba? No hay duda que el asunto ya no pertenece a la estructura característica del procedimiento informativo. El cedazo propio responde a una necesidad de satisfacer intereses privativos de quien informa y que, desde un inicio, desde la búsqueda de la información la intención era conseguir un posicionismo, una plataforma ideológica para alterar, con beneplácito y consecución de réditos, la realidad vivida. O sea, estamos ante una información que sensorial, literal o por connotaciones textuales desinforma, alejando al usuario, de acuerdo a la manipulación utilizada como destino de afección, cada vez con mayor fuerza de la realidad que pretende conocer. Alejamiento que concluye en enajenación de su mismísima vivencia, convirtiéndose en títere del “hermano mayor” televisivo, impreso o auditivo, convirtiéndose en títere social del statu quo de alguna pandilla del poder.

¿Qué información oficial no es desinformadora? ¿Y cómo no serlo si todo oficialismo entraña por estructura, función y destino justificar, en sí y para sí, su comportamiento en tanto acierto fáctico sin aceptar la mínima evaluación que pueda negarlo? Por eso, cualquier conocimiento científico oficial bloquea el camino de la creatividad científica, cualquier dato estadístico oficial hay que usarlo con guantes y pinzas, cualquier noticia estatal de oficio de aceptación o negación es solo un paraguas para proteger alguna realidad que debe seguir aun escondida… En verdad, desde un contexto de bienestar y justicia social, toda información desinformadora es un delito. ¿O acaso la desinformación no obstruye la apertura y el flujo de las acciones democráticas? ¿O acaso la desinformación no limita la posibilidad creadora del conocimiento? ¿O acaso la desinformación no deforma la personalidad humana perjudicando al individuo, a la comunidad del saber necesario para su realización en justicia y libertad?

Más grave es, por cierto, cuando aparecen los émulos de la información oficial, pues al ser como son, celosos y apremiantes por imitar, sobresaliendo del patrón fijado, profundizan la desinformación a límites increíbles. Quieren superar al oficialismo y hasta critican al oficialismo por no ser tan oficialista. Esto es, confrontan al desinformador por excelencia por no desinformar bien que, en buen entendimiento de sinónimos, quiere decir mentir a la máxima potencia convirtiendo el engaño casi en “verdad revelada”. ¿Un don de fe…? Así es la información oficializada.

¿Sida, el otro negocio?

Clasificado bajo: Opinión, Edición 218 — El Autonomista @ 7:40 pm


POR Carlos Intriago Solórzano
intriagomedicina81@yahoo.com

Luiz Inacio Lula da Silva, presidente de Brasil, tuvo que enfrentarse a los dilemas “salud o comercio” y “garantizar la salud pública o privilegiar reglas de propiedad intelectual”.

Optó por la vida de los brasileros y rubricó el pasado viernes el primer quiebre de una patente de medicamento en el país carioca. Se trata del anti-sida Efavirenz de la multinacional Merck, que le propuso rebajar el precio en un 30%, algo que Lula rechazó por cuanto “el precio que Merck aplica al producto en Brasil es más de un 100% más caro que el que ofrece a Tailandia. Es una falta de respeto, como si el enfermo de Brasil fuese inferior”.

Brasil quería que el remedio, que compra por 1,59 dólares el comprimido, tuviera el mismo precio ofrecido a Tailandia, 0,65. Ahora lo importará a por 0,45, en presentación de medicamento genérico a tres laboratorios de India, ya certificados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), y ahorrará 30 millones de dólares, de los 42,9 millones que gastaba anualmente en Efavirenz.

Ante la medida de Lula, la Cámara de Comercio de Estados Unidos reaccionó inmediatamente y de manera exagerada consideró que Brasil está dando “una señal peligrosa a los inversionistas”, algo que no tiene sentido porque el gigante sudamericano está entre los diez principales mercados de medicamentos del mundo y mueve 10.000 millones de dólares anuales. Estimado lector, si lo he confundido con la cifra, permítame repetírsela: ¡10 mil millones de dólares! es decir, que el negocio farmacéutico total no perdía “nada” aceptando el descuento solicitado en el medicamento Efavirenz, para que así el gobierno del Partido de los Trabajadores (PT) pudiera seguir distribuyéndolo gratis y universalmente a 75.000 brasileros.

Por otra parte, Brasil no es el primero, ya recurrieron a la licencia obligatoria (quiebra de patente) para productos anti-sida, Mozambique, Malasia, Indonesia y Tailandia, mientras Italia y Canadá lo han hecho para otros remedios.

Considerar como ejemplo el caso brasileño, es válido porque en toda Latinoamérica las experiencias relacionadas con la epidemia del VIH/SIDA y las enfermedades de transmisión sexual son similares y tienen como uno de los problemas principales el acceso universal a los medicamentos para atenuar la enfermedad, actualmente no son accesibles a las clases medias y bajas por su alto costo y por la presión de los laboratorios multinacionales, que sólo buscan el lucro, sin considerar la necesidad de tratamiento de millones de personas en el mundo.

Finalmente, permítanme compartir con ustedes mi preocupación ante el comportamiento de la sociedad manabita que hasta ahora prefiere mantener el tema del SIDA como un mito, como si aquí no existieran mujeres trabajadoras sexuales, personas de opción homosexual, violencia sexual, práctica sexual juvenil, drogadictos, etc.

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