El Autonomista.com

Marzo 12, 2007

Médico rural busca el progreso de Chibunga

Clasificado bajo: Edición 214 — El Autonomista @ 12:02 pm

Insertarse en los problemas de la comunidad fue la primera tarea del flamante doctor EDISON FERNANDO MERA MOLINA, cuando llegó a la parroquia Chibunga, perteneciente al cantón Chone, esa es la percepción periodística que tiene el semanario El Autonomista, ya que él acostumbra acompañar a los dirigentes parroquiales a realizar diferentes actividades ante las autoridades provinciales o cantonales, a fin de lograr mejoras para los habitantes.
El joven galeno, manifestó, que la salud de la población está siendo atendida de acuerdo a las posibilidades económicas y físicas que presta el subcentro, además, de padecer de la falta de adecuadas vías, control policial, tendido eléctrico y agua potable. Sin embargo, la comunicación sincera y honesta que se está generando entre los moradores y dirigentes ganaderos y comuneros. En todo momento propenderá el sostenimiento del bien común. La mayor satisfacción humana y profesional es atender a los pacientes que buscan atención diariamente en el subcentro que me toca dirigir.

QUEVEDO, su historia…

Clasificado bajo: Historia, Edición 214 — El Autonomista @ 11:55 am

Quevedo en sus primeros años fue una ciudad próspera, situada en el centro de la costa ecuatoriana. Sus antepasados legaron un pueblo laborioso y pacífico. Quevedo creció junto al río y por ello poseen una gran riqueza agrícola.

Su significado
En 1838 las tierras de lo que actualmente es Quevedo eran baldías y vírgenes. Don José Camilo Calixto con la finalidad de tener posición legal, pidió autorización a Zapotal para habilitarla.
Posteriormente, Calixto vende gran parte de los terrenos a Catalina Estupiñán y juntos pidieron al agrimensor Timoteo Quevedo, les haga un levantamiento topográfico y la parcelación del mismo.

Por su don de gente, los pobladores se acostumbraron a mencionar el apellido de Quevedo cuando se referían a estas montañas. A partir del año 1857, en esta zona se empieza a explotar el caucho, lo que motivó la visita de muchas personas a esta región del país, las mismas que llamaban a esta pequeña población “Las tierras de Quevedo”, de ahí el nombre de esta gran ciudad.

Cabe destacar que Quevedo participó con un contingente de tropas que se unió al Ejército Libertador. El mismo que actuó en la toma de Guayaquil para liberarla del agresor peruano; acción militar que tuvo consecuencia para la creación de la provincia de Los Ríos.
Quevedo perteneció políticamente como parroquia al cantón Pujilí, por decreto dado el 22 de septiembre de 1852 en Guayaquil. La primera vez que figura Quevedo en la cartografía nacional fue en el año 1856 en el croquis que se editó en París por el Ing. Sebastián Wisse.
En 1885 Quevedo pasó a pertenecer a Latacunga. El 6 de octubre de 1860, García Moreno mediante decreto supremo creo la provincia de Los Ríos y Quevedo se integró al cantón Vinces. En 1861 mediante este mismo decreto Quevedo nuevamente pasó a ser parte de Pujilí. Pero, el 24 de febrero de 1869, definitivamente se anexa al cantón Vinces por decreto ejecutivo dado en Quito.

Como producto del abandono, marginación y descuidos, cansados de ver que injustamente le daban sus riquezas a otra ciudad, sus pobladores visionarios y movidos por el afán del progreso de su tierra nativa pensaron en formar un nuevo cantón.

El Primer Comité que se constituyó por la pro-cantonización estuvo integrado por varios soñadores de la libertad de Quevedo. Gilberto Montes, Eloy Véliz, Dr. Manuel Matheus, Carlos Velasco, Francisco Laborde y Luis Medrano, fueron los gestores para que se cantonice Quevedo.
Uno de los objetivos del Comité fue recolectar la información y documentación necesaria para tener argumentos y poder cantonizar esta región. Este grupo también se dedicó a cruzar los telegramas a Quito y creaban otras comisiones para esta noble causa.

E1 24 de Octubre se crea otro comité, denominado “Nueve de Octubre”, el que apoyó activamente los trabajos de cantonización conformada par Lisandro Quintana, Carlos Fred Juez, Jorge Kure, Vicente Quintana, Gilberto Montes, Eduardo Llerena y un sinnúmero de valientes que querian a Quevedo libre.

Este grupo hizo contactos a nivel legislativo, recibiendo alentadores ofrecimientos, pero aún así no existían las condiciones políticas favorables. El 5 de septiembre de 1943, en la sala de sesiones de la Sociedad Unión Obrera Nueve de Octubre, varios ciudadanos forman el Comité Pro cantonización el mismo que lo integraba el capitán Alejandro Arcos Díaz, Carlos Velasco, Vicente Quintana, Benjamín Macias, Jorge Kure y un grupo de señores que lucharon por la causa.
Este tercer comité tuvo el apoyo tanto del Senado como de la Cámara de Diputados e inclusive en las altas esferas de Gobierno. Una comisión viajó a Quito y se mantuvo en forma permanente realizando gestiones para ver cumplido el sueno de los libertadores.

Diez días después, empezaron los debates en el Congreso Nacional y el 7 de Octubre de 1943, el Presidente Constitucional de aquella época, Dr. Carlos Alberto Arroyo del Río, firma el ejecútese para la cantonización de Quevedo.

Así Quevedo se cantonizó y hoy es una ciudad pujante como su gente y que contribuye al desarrollo de este sector y del país.

Momentos históricos
Por comienzos de 1930 una gran planta de luz eléctrica fue adquirida por Don Camilo Arevalo Govea, Presidente del Consejo de Quevedo; era la que originaba el fluido para el alumbrado que sólo se extendía hasta las diez de la noche y de allí en adelante se alumbraban de las famosas petromax colgantes.

La venta de las frutas se la hacía en los carretones helados por un burro y por lo tanto, el vendedor no se preocupaba por las llantas, repuestos, combustible, como lo hacen los comerciantes actualmente.

La leche llegaba desde las haciendas en lanchas siendo entregada en tarros de latón desde las cinco de la mañana al clásico grito de “lecheeeee” y su presencia interrumpía el sueño de muchas personas.

El malecón quevedeño con muelles de dura madera que presentaba un intenso movimiento de gente, carretas haladas por caballos; en el muelle las lanchas Independencia, Blanca Aurora, Rosa Elvira, hacían viajes de Quevedo a Guayaquil, toda la transportación era vía fluvial.
Posteriormente, esta región fue creciendo en población y su actividad económica fue cada día más importante dentro de la provincia de Los Ríos, aportando con la producción de caucho y palo de balsa.

En 1948, se inició el auge del banano, con esto se incrementó el desarrollo urbanístico, aparecieron las grandes empresas de fumigación aérea y la banca que apoyaba con sus créditos.
Quevedo tenía un hotel de primera llamado “El Majestic” en donde se hospedaban ilustres personajes de la época.

Según cuenta la historia, en Quevedo existió un árbol muy grande y frondoso, de excepcional corpulencia que se constituía en el único ejemplar que creció a la buena de Dios, sin cultivo, ni amparo, según los expertos contaba con más de mil años de existencia. Era un guayacán, el que ofrecía un verdadero espectáculo, en su tupida copa había flores maravillosas y en varias ocasiones trataron de derribarlo. Por esto muchos quevedeños lo bautizaron como “el árbol símbolo”, por su parecido con esta región, que salió adelante por su fuerza creadora, pero tuvo que ser talado en el año 1980 porque representaba un peligro para el Hospital de Quevedo.

Los azotes de Quevedo
Como toda ciudad siempre tuvo un lado negativo lo que provocó el retraso del progreso de esta ciudad. Una plaga que visitó esta región fue el paludismo y causó graves males en el agro quevedeño, diezmando a la población y paralizando las actividades de la época. Las autoridades tuvieron que hacer grandes esfuerzos para combatir esta enfermedad.

El empirismo era un mal necesario que existía en ese tiempo. Carecían de médicos titulados y abundaban los brujos, parteras, etc., los cuales a parte de cobrar buenos honorarios, causaban la muerte de sus clientes. Pero, en 1884 se frenó esta actividad ilegal por la ruptura territorial de Los Ríos que propició la creación de la provincia de Bolívar, empezó la afluencia de personas estudiadas a nuestra región los que frenaron un poco los desacreditados métodos de los charlatanes.

El agua potable era uno de los impedimentos para el desarrollo ya que se tenía que coger el agua del río en tarros, pero esta única fuente de aprovisionamiento estaba contaminada con toda clase de gérmenes. Nadie impedía que se echaran ala orilla las aguas servidas y basura.
El fuego fue otro factor importante que demoró el desarrollo de Quevedo, en el incendio de 1910 casi desaparece esta ciudad, se quemaron aproximadamente setenta casas, ocasionando grandes perdidas materia1es, lo que provocó que se compre la primera motobomba y se tratara de impedir que situaciones como estas se repitan.

Así, Quevedo ha superado cada uno de los problemas, gracias a sus habitantes que deseaban buscar el desarrollo.

Homenaje de EL AUTONOMISTA al Maestro: GABIEL GARCIA MARQUEZ

Clasificado bajo: Reportaje, Edición 214 — El Autonomista @ 11:39 am

Escritor, periodista y premio Nóbel colombiano. Nació en Aracataca y se formó inicialmente en el terreno del periodismo. Fue redactor de El Universal, un periódico de Cartagena de Indias durante 1946, de El Heraldo en Barranquilla entre 1948 y 1952, y de El Espectador en Bogotá a partir de 1952. Entre 1959 y 1961, trabajó para la agencia cubana de noticias, La Prensa, en su país, en la Habana y en Nueva York. Debido a sus ideas políticas izquierdistas, se enfrentó con el dictador Laureano Gómez y con su sucesor, el general Gustavo Rojas Pinilla, y hubo de pasar las décadas de 1960 y 1970 en un exilio voluntario en México y España.

Sus novelas más conocidas son Cien años de soledad (1967), que narra en tono épico la historia de una familia colombiana, y en la cual se pueden rastrear las influencias estilísticas del novelista estadounidense William Faulkner, y El otoño del patriarca (1975), en torno al poder político y la corrupción . Crónica de una muerte anunciada (1981) es la historia de un asesinato en una pequeña ciudad latinoamericana, mientras que El amor en los tiempos del cólera (1985) es una historia de amor que se desarrolla también en Latinoamérica. El general en su laberinto (1989), por otro lado, es una narración ficticia de los últimos días del revolucionario y hombre de estado Simón Bolívar. También es autor de varios libros de cuentos como La increíble y triste historia de Eréndira y de su abuela la desalmada (1972) o Doce cuentos peregrinos (1992). García Márquez ha despertado admiración en numerosos países occidentales por la personalísima mezcla de realidad y fantasía que lleva a cabo en sus obras narrativas, situadas siempre en Macondo, una imaginaria ciudad de su país. Su última obra publicada, Noticia de un secuestro (1996), es un reportaje novelado sobre el narcoterrorismo colombiano. Recibió el Premio Nobel de Literatura en 1982 y fue formalmente invitado por el gobierno colombiano a regresar a su país, donde ejerció de intermediario entre el gobierno y la guerrilla a comienzos de la década de los ochenta.

CIEN AÑOS DE SOLEDAD
fragmentos

“ Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo. Macondo era entonces una aldea de veinte casas de barro y cañabrava construida a la orilla de un río de aguas diáfanas que se precipitaban por un lecho de piedras pulidas, blancas y enormes como huevos prehistóricos. El mundo era tan reciente, que muchas cosas carecían de nombre, y para mencionarlas había que señalarlas con el dedo.
(…)
José Arcadio Buendía, que era el hombre más emprendedor que se vería jamás en la aldea, había dispuesto de tal modo la posición de las casas, que desde todas podía llegarse al río y abastecerse de agua con igual esfuerzo, y trazó las calles con tan buen sentido que ninguna casa recibía más sol que otra a la hora del calor. En pocos años, Macondo fue una aldea más ordenada y laboriosa que cualquiera de las conocidas hasta entonces por sus trescientos habitantes. Era en verdad una aldea feliz, donde nadie era mayor de treinta años y donde nadie había muerto.
(…)
Vio una mujer vestida de oro en el cogote de un elefante. Vio un dromedario triste. Vio un oso vestido de holandesa que marcaba el compás de la música con un cucharón y una cacerola. Vio a los payasos haciendo maromas en la cola del desfile, y le vio otra vez la cara a su soledad miserable cuando todo acabó de pasar, y no quedó sino el luminoso espacio en la calle, y el aire lleno de hormigas voladoras, y unos cuantos curiosos asomados al precipicio de la incertidumbre. Entonces fue el castaño, pensando en el circo, y mientras orinaba trató de seguir pensando en el circo, pero ya no encontró el recuerdo. Metió la cabeza entre los hombros, como un pollito, y se quedó inmóvil con la frente apoyada en el tronco del castaño.
(…)
En aquél Macondo olvidado hasta por los pájaros, donde el polvo y el calor se habían hecho tan tenaces que costaba trabajo respirar, recluidos por la soledad y el amor y por la soledad del amor en una casa dónde era casi imposible dormir por el estruendo de las hormigas coloradas, Aureliano y Amaranta Ursula eran los únicos seres felices, y los más felices sobre la tierra.”

Sobre el desempleo en el campo

Clasificado bajo: Director, Opinión, Edición 214 — El Autonomista @ 11:33 am


POR John Henry Meza

Cuando en una comunidad hay trabajo es porque hay buena producción y el producto que ellos cosechan tienen buen precio, pero cuando no hay producción ni los productos tiene un precio razonable la gente comienza a irse a otras poblaciones para conseguir algo mejor para ellos y sus hijos.

En muchas poblaciones de Manabí u otras provincias del Ecuador desde hace varios años ha pasado lo mismo.- Ejemplo.- en la zona sur de Manabí en los cantones de Jipijapa, 24 de Mayo, Santa Ana y Paján, cuando el café tuvo su precio razonable la gente del campo vivía de aquel producto que cosechaban y estaban bien en sus tierras, pero cuando este producto comenzó a perder su valor adquisitivo ya las poblaciones se dan cuenta que el producto que ellos cosechan no les compensaban el trabajo que ellos tenían y de esta manera la gente de aquellas poblaciones fueron disminuyendo y se fueron a la ciudad a emigrar (desde 1977) y a causa de esto las invasiones en las ciudades del país han aumentado tanto en la población y en las ciudades del Ecuador, mientras que en los campos se va perdiendo la fuerza poblacional.

Esta es la razón por lo cual hasta las escuelas de muchas comunidades pierden la población estudiantil, esto se debe al desempleo.

También vemos que en las pequeñas poblaciones de los campos sus padres mandan a estudiar a sus hijos a los cantones y parroquias más cerca y para esto tienen que sacrificarse dándoles dinero para los pasajes y el refrigerio.
Así de esta manera en el medio en que vivimos se pasará de una u otra forma amoldando nuestra forma de vivir.

¿Qué pasará después de unos 15 a 20 años más, si Dios no ha llegado?, las poblaciones aumentarán, el desempleo será peor si no hay una buena organización dentro de cada lugar, que facilite nuestra forma de vida.

Todavía estamos ha tiempo de organizarnos desde los mismos lugares de cada comunidad, parroquia, cantón, provincia y el Ecuador entero para ser ejemplo de los demás países de Latino América, no por aquellos que nos ganen en el subdesarrollo de sus estudios, sus vías, su mejor producción, su tecnología sino ser ejemplo de amoldar nuestra forma de vivir dignamente, teniendo un buen trabajo desde nuestros hogares, respetando a nuestros padres que nos dieron la existencia sin escatimar esfuerzos para vernos mejor, cumpliendo con su deber de padres, dándonos la educación hasta ser unos profesionales de calidad, teniendo buena ética y buena moral.

Queremos que nuestro país mejore y para esto tenemos que esforzarnos, desde las mismas autoridades hacer respetar las leyes, reformar artículos y cumplirlos.

Ya no queremos ver niños por las calles sufriendo, ni personas mendigando, queremos que todos tengan trabajo para cambiar nuestro ritmo de vida y desterrar el desempleo, queremos vivir dignamente sin que nadie nos quite lo que hemos adquirido con esfuerzo durante tanto tiempo. Queremos vivir en un país libre de toda maldad, sin que nadie envidie lo que otro tiene, de esta forma recibimos de Dios buena recompensa, haciendo el bien sin mirar a quien, no tenemos que tener rencor con nadie, si alguien nos hace un mal, hacer un bien de esta forma estamos dando un ejemplo a los que nos rodean.

Para esto Dios vino al mundo para ser ejemplo y que la gente sea humilde que mientras más leamos cosas buenas va a mejorar nuestro tipo de vida.

Por ello tenemos que pensar, razonar, meditar para ser cada día mejores. Dios bendiga a aquel que hace lo bueno y aborrezco lo malo.

Vivir dignamente es dar ejemplo del lugar donde vivimos. En las sagradas escrituras del libro de Proverbio enseña muchas cosas buenas, si alguien quiere aprender puede consultar allí.
Es decisión suya, en sus manos está hacer obras buenas, de seguro será bien recompensado.

Déficit en Barcelona y Emelec

Clasificado bajo: Deportes en Acción, Opinión, Edición 214 — El Autonomista @ 11:25 am


POR: Leonardo Intriago Solórzano

Hablar de déficit en Barcelona y EMELEC, suena algo raro, y hasta increíble por todos los logros que han alcanzado, a nivel nacional e internacional, pero lamentablemente es la realidad.
EMELEC, es cierto en el año 2002, obtuvo un campeonato con una cuota de jugadores jóvenes con hambre de gloria, llamados los extraterrestres. Sin embargo poco a poco ese nivel se ha venido mermando por la cantidad de jugadores que se le han ido, y es que cuando un equipo es campeón, la mayoría de la plantilla quiere cobrar más. He ahí el problema del ex “equipo millonario”, pues según palabras de sus dirigentes, tanto de Arosemena en su tiempo, como de Ferdinand Hidalgo actualmente, el club no tiene los fondos necesarios, para pagar una cierta cantidad de dinero a sus jugadores. De esa manera y bajo esas condiciones de no poder pagar sueldos altos, se fueron, Gean Carlos Ramos, Carlos Hidalgo, Pavel Caicedo, Welinton Sánchez, Carlos Alberto Juarez, Augusto Poroso, Juan Treviño, entre otros, quienes no pudieron arreglar su situación contractual.

El pasado año el equipo eléctrico, tuvo la gran chance de quedar campeón, se tuvo que conformar con el segundo lugar, que relativamente fue un verdadero triunfo, tomando en cuenta, que su plantel era nuevo, y joven.

Con un cuerpo técnico ecuatoriano, con gran capacidad, y cuatro contrataciones que a bajo costo le dio buenos resultados, ya que sus dos referentes de ataque, Escalado y Mondaini, entre los dos no pasaban la suma de 5.000 dólares, pero que poco a poco demostraron su cuota goleadora, y su valor subió considerablemente, a tal punto que EMELEC, no pudo volver a contratarlos, sencillamente ironías de la vida.

Ahora la pregunta del millón es qué pasó con el dinero de la venta de Iván Kaviedes, o de Otilino Tenorio (+), fueron negocios de varios millones de dólares que nunca se vieron en contrataciones, ni en el salario de sus jugadores. Si no la lógica respondería a que sus futbolistas no hubiesen dejado el equipo de sus amores.

La semántica de la palabra déficit, cambia totalmente en el EMELEC, ya que su dificultad, no pasa por lo futbolístico, pues este club siempre se ha caracterizado por sacar grandes futbolistas con dotes técnicos y físicos. El verdadero problema radica en no saber administrar bien su dinero, pues si lo poco que dicen tener le dieran buen manejo, este club estaría sin duda alguna en los puestos estelares.

Su compañero de barrio el Barcelona S.C., sin lugar a objeciones, en sus últimos diez años han sido solo de fracasos, un par de vicecampeonatos, flojas actuaciones en copa libertadores, es decir, no es ni la sombra de lo que fue en la década de los noventa.
Actualmente el equipo más popular del país, no tiene rumbo alguno, cada año su dirigencia apuesta a lo que salga, contrataciones condicionadas por tres meses, tanto de jugadores extranjeros como cuerpo técnico.

Este año se contrataron once jugadores, entre nacionales y foráneos, pero lamentablemente saltan a la cancha los mismos de siempre, no se nota por ningún lado alguna renovación, lo que nos da a entender que en las divisiones menores, es lo mismo, fracaso tras fracaso.
Son tantos los problemas de este equipo, que si lo encerramos en un círculos para encontrarle el punto positivo, no lo hallamos, porque su déficit es general, tanto a nivel futbolístico, como dirigencial.

En el aspecto futbolístico el ídolo del astillero, no muestra un funcionamiento colectivo compacto en todas sus líneas, mucho menos físico, ¿un ejemplo?. Las derrotas sufridas como local, frente al Macará, y el empate frente al Azogues, que responde a una derrota, obviamente el año anterior cuando cayó frente al Olmedo.

En lo dirigencial, ya lo sabemos un equipo politizado no va a ningún lado, está demostrado que actualmente los mejores clubes del mundo se manejan mediante sociedades mercantiles, es decir, gente con dinero que se reúne, y lo invierte en el club.
El Colo Colo de Chile, tenia muchos años sin ser campeón, pero cambió su dirigencia a sociedades mercantiles, y el club tuvo una verdeara alza, el pasado año quedó campeón y vicecampeón de la sudamericana.

En fin EMELEC y Barcelona, por todo lo que han demostrado ser, no merecen estar en los últimos lugares de la tabla, a pesar de pelear contra ocho clubes de la sierra.

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