El Autonomista.com

Marzo 12, 2007

Clasificado bajo: Entrevista, Edición 214 — El Autonomista @ 12:29 pm

Said Mundavi:

Un catedrático de alma, vida y corazón


Viene de Persia, país del suroeste de Asia entre el mar Caspio y el golfo Pérsico, actualmente conocido como Irán. De una cultura milenaria a una provincia con identidad y belleza natural. Eso fue lo que más le impactó a la familia Mundavi, que decidió radicarse en Manta hace aproximadamente 25 años.

Uno de sus integrantes, Said Mundavi, mantuvo un interesante diálogo con este medio de comunicación.

EA. ¿Quién es Said Mundavi?
SM. Soy de origen persa. Y hace 28 años llegué al Ecuador. Primero nos radicamos en Cuenca, luego en Manta. Soy casado tengo dos hijos y dos lindas nietas, amo mucho a mi familia.

EA. ¿Cómo nació su vocación de verdadero maestro y guía de los alumnos?
SM. Desde los 5 años mi padre me enseñó a aprender idiomas, actualmente domino siete. En el año 1977 estudié inglés británico, también aprendí diferentes clases de árabe, que es madre de los idiomas del mundo, así como español e italiano. Entonces mi misión ha sido compartir conocimientos, no soy catedrático por un sueldo, sino por vocación, trato siempre de comprender a los alumnos y cada una de sus circunstancias. Tengo 27 años dando clases de idiomas, además he impartido cátedra de arte dramático, cuando entro al aula de clases me siento feliz, porque siento que estoy construyendo una sociedad nueva. Tenemos que actualizarnos, miremos pues a los Estados Unidos y países europeos están modernizándose, están al día tratemos de imitar lo positivo de este hecho.

EA. ¿Qué cualidades debe tener un profesor?
SM. Tiene que actuar siempre dentro del marco de la ética y los valores morales. Nunca puede dar mal ejemplo. Nunca abusar de los alumnos, nunca enseñar algo falso. Debe ser honesto, correcto y amar a sus alumnos como ama a su familia. Los conocimientos son importantes, con todo el respeto que se merece el comerciante (de papas, por ejemplo), no podemos decirle, ‘oiga señor, venga a dar clases a la universidad’, éste dónde aprendió, donde adquirió sus conocimientos, qué titulo tiene. En el caso del idioma inglés que es el que más he enseñado, hay que tener mucha paciencia a la hora de enseñar, no podemos destruir el futuro de un alumno, no podemos frustrarlo, por eso los conocimientos de una psicología básica a la hora de la enseñanza es vital.

EA. Se dice que de músicos, poetas y locos, todos tenemos un poco. ¿Usted se ha inclinado por el arte?
SM. Evidentemente que sí. A más de dar clases de inglés, he impartido clases de arte dramático, soy poeta y pintor. Tengo más de 45 años pintando. Soy realista clásico, me gusta plasmar en el lienzo lo que hay en la naturaleza.

EA. Usted pertenece a la fe Baha’í, ¿es otra religión?
SM. La fe Baha’í no es un partido político, no es una secta religiosa, es una Fe independiente, nosotros queremos reunir al pueblo del mundo en una mesa, juntos, dejando a un lado el fanatismo religioso, las guerras, la sucia política. “Somos frutos de un mismo árbol y flores de un mismo jardín”. Todos somos iguales. Hay cerca de 80 mil Baha’is ecuatorianos, tenemos centros en Guayaquil, Quito, Otavalo, Manta.

EA. Hay algunas culturas o etnias que impiden que uno de sus miembros se case o formen un hogar con alguien que no pertenezca a ellos, ¿ese es el caso de ustedes los persas?
SM. Algunas religiones, efectivamente, nunca dan permiso para que sus integrantes se casen con personas de otras religiones o culturas. Pero la fe Baha’i dice NO, pues éste es un derecho del género humano. Por ejemplo, para mi es un orgullo que mi hija se haya casado con un nativo de Montecristi. Mi hermana se casó con un mantense, y así varios de mis hermanos también formaron sus hogares en este país.

EA. Sabemos que en estas últimas décadas la violencia ha aumentado, ¿cómo aceptar y entender que la Tierra es un país y la humanidad sus ciudadanos?
SM. Estamos en el siglo XXI, donde los individuos ya no trabajan mucho con maquinaria sino con la tecnología. Vivimos una era donde se están investigando cómo combatir el virus de la gripe, VIH/SIDA, pero no tenemos que olvidar nunca que TODOS SOMOS SERES humanos y por ende iguales ante los ojos de Dios. Nadie puede sentirse superior, porque tenga “sangre azul” o sangre roja, todos somos iguales. Y tenemos que saber que sí podemos cambiar todo esto con máquinas para fomentar la agricultura, con universidades, con centros de enseñanza, con centros médicos. Hay que atraer a los niños y los jóvenes para que se inclinen por los caminos de la ciencia y la tecnología, no por los caminos de la política deshonesta, de la droga, ni del alcohol.

Y así fue concluyendo esta entrevista que muestra a un personaje, honesto y que vive siempre dando una sonrisa, un consejo o simplemente brindado uno de los valores más preciados que debemos promover: la amistad.

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